viernes, 19 de febrero de 2010

LA COMIDA Y EL VOCABULARIO


La verdad es que es difícil sustraerse a la comida, estés o no a régimen. Ya no es sólo porque, si eres aficionado a mirar la "caja tonta", te bombardean con anuncios de todo tipo de delicias casi constantemente (parece que no podemos ser felices si no nos tomamos un bombón en un salón elegante de una mansión enorme), o porque en todas las paradas de bus te pongan un cartel de una actriz famosa con un helado que sabes que jamás se comerá, porque si comiera esa mezcla de vainilla y chocolate a menudo, te digo yo que se dedicaría a cualquier cosa menos a ser icono de la moda.

No. Es porque en nuestro vocabulario de a diario todo se refiere a alimentos.

Si alguien siente vergüenza, se pone "como un tomate" (vamos, como si los tomates fueran lo único colorado en el universo. Ya podían decir "te pones como una rosa", por ejemplo); un amarillo fuerte, es un amarillo limón. Estás más verde que un pepino (como si no hubiera verdes más vistosos, como la hierba) o rojo como un pimiento. En fin, que lo único que se salva es el color azul, y debe ser porque, que yo sepa, no hay comida de ese color (natural, claro, porque con la de colorantes que existen hoy, hay cien mil chucherías de todos los colores).

Además, si alguien te gusta, está de "toma pan y moja", o sea, que te lo comerías. Un poco antropófagos somos, ¿eh?. Ah, y si alguien está gordo, "es una albondiguilla con patas". No es un balón, o un globo. No, es una albóndiga (otra comida).

En fin, que no hay manera.

Esta tarde he estado viendo trailers de pelis. Es una costumbre que tengo todos los viernes. Y casi todas muestran a unos protagonistas delgados, guapos y, en su mayoría jóvenes. Si sale un gordo, es el gracioso. Para muestra un botón: el personaje de Hugo, en Lost. Era el bueno, pacificador, etc... Vamos, que a todo el mundo le caía bien. Es como si los guionistas de Hollywood pensaran: "Bastante carga lleva este tío para, encima, hacerlo antipático al público". Y digo yo, ¿de dónde se ha sacado la gente que los gordos son más felices?. ¿O fue un rumor falso que se inventó alguien para darle coraje a la gente que estaba más atipada que él?.

Hoy tampoco he consumido dulces y sí que he comido menos, entre otras cosas porque estaba un poco nerviosa. Un fin de semana al mes tengo una "invasión" amiga en casa y, siempre que tengo invitados, me pongo así. Y ahora que estoy a dieta (o como diría mi tía Fina, "a plan") mucho más, porque ahí sí que lo pasas mal. Si no comes te preguntan. Si dices que estás a dieta te dicen: "Mujer, por un día...". Si comes, te sientes culpable. Si no, te da una envidia que te mueres... Vaya disyuntiva, ¿eh?.

Por último decir que eso de que el sobrepeso abriga es mentira. Inmersos en esta ola de frío (que más que una ola parece una onda porque no para de ir y venir) tengo frío todo el rato. Y que conste que mis adipocitos no me están ayudando. Tacaños... Con lo bien que los cuido!!!.


6 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola, soy un niño de 7 años y no me gusta mi vida. Todo el mundo se ríe de mí porque soy gordo y feo.
Sin embargo yo creo que sí es verdad que los gordos somos más simpáticos y más divertidos. Yo juego al ajedrez, digo palabras muy chulis y tengo muy buen vocabulario.
Tengo los ojos marrones y, aunque falte mucho para mi cumpleaños, quiero que me traigan más bombones!!!
Un beso:

Santi

Anónimo dijo...

Hola:

Soy una niña de 9 años muy divertida y muy guapa. Estoy gordita pero me encanta hacer cosas como saltar en la cama, tirarme en el sofá y saltar otra vez...

También voy a clases de baile y, con eso, adelgazo bastante. Yo creo que pierdo peso poco a poco y que, dentro de unos meses, ya estaré bien.

Yo sí que pienso que los gordos son más simpáticos. Les pega el adjetivo. Cuando me encuentro en la calle con gente gorda, normalmente están riendo y son muy agradables y amables. Por ejemplo, un amigo mío que se llama Antonio, está gordito y es muy cariñoso.

Me encanta mi nombre porque no me gusta que otra persona se llame como yo. Y tengo los ojos azules, cosa que muy poca gente tiene, lo cual me hace más especial aún.

También soy zurda y cumplo los años el 1 de septiembre, y no conozco mucha gente que haya nacido ese día.

Sería guay que la gente no mirase lo que pesan otros sino cómo son por dentro.

Un beso:

Marina

Noah dijo...

Querido Santi:

Permíteme que te diga algo: estoy segura de que eres muy guapo. No sé cómo eres físicamente, pero por dentro, por lo que escribes, te puedo asegurar que eres una persona maravillosa.

Me encanta saber que hay gente de tu edad con esa capacidad de hablar y decir lo que piensa. No sé qué cosas ocurrirán en tu vida para que digas que no te gusta, pero seguro que hay cosas buenas en ella, gente a la que quieres mucho y lo que deberías hacer es disfrutar de esos momentos y estar al cien por cien en ellos.

Un beso para tí también.

Noah dijo...

Hola Marina:

Me encanta que los jóvenes os animéis a hacer comentarios!!!.

Es genial que tengas los ojos azules y el día de tu cumple te parezca especial, pero te aseguro que lo que te hace única es ser quién eres, independientemente de cómo seas físicamente. Estoy segura de que, cualquier persona que te conozca y tenga dos dedos de frente, se dará cuenta de que hay una chica sensible y con mucha creatividad.

Así que pasa de la gente que te diga lo contrario y sigue siendo tú misma. Gracias por haber dejado un trocito de tí en mi blog. Lo aprecio muchísimo.

Y, por cierto, tienes mucha fuerza y fuego en tí para hacer lo que quieras en la vida; se nota. :)

Un beso.

Anónimo dijo...

Pues si, los gordos suelen ser personas de mejor humor, pero claro, cuando están contentos con sus kilos, que como yo decía cuando era una niña gordita, ¿a quién le estorbaban?; a mi desde luego no, porque disfrutaba comiendo cuando comer era casi un lujo, ¡qué tiempos!. Por eso hay mucha gente a la que no le importan sus kilos de más porque piensan cuantas personas los tienen de menos y no por estética.
De todas formas y pensando en la salud, ¡ánimo y verás como consigues tu objetivo! Sólo tienes que quererlo de verdad, ¡tú puedes!
Un besazo

Anónimo dijo...

Es la tercera vez que escribo; no tengo suerte y al guardarlo lo pierdo, por tanto, si esta vez hay suerte, ya sabes quien soy.
Como la niña gordita que fui, te aseguro que se puede ser una persona con sobrepeso y feliz, sobretodo cuando comer era casi un lujo y los delgados eran más por necesidad que por estética.
No es que te quite las ganas de adelgazar, pero orientándolo desde un punto de vista sanitario, para estar mejor de salud.Tú estás guapísima ahora y cuando adelgaces.
Un besazo