Pues sí, amigos. Aquí estoy, comenzando un blog por fin. Tanto tiempo queriendo hacerlo, con temas mucho más interesantes que el que voy a emprender, pero aquí estoy.
Veréis: me quiero poner a régimen. No es la primera vez. Creo que cuando tenía 7 años fue la primera vez que me puse a dieta. Eso sí, más que ponerme "me pusieron". Recuerdo que estaba yo jamona, entonces, y mi madre, cuando fui a coger una galleta, con cara seria me dijo: "Mejor no". Mi primera dieta, sí señor.
Después de darme cuenta, a tan temprana edad, de que los alimentos que más me gustaban engordaban (qué putada), empecé a controlar un poco lo que comía. Entonces no existía la bulimia, ni la anorexia. Me explico: seguro que existían, pero no conocíamos los términos. Es igual que la depresión. Mi abuela, que la mujer tuvo muchísimos motivos para estar de bajón, solía decir: "Lo de deprimirse es de ricos; yo no tengo tiempo". Pues aquí pasaba lo mismo: yo controlaba no pasarme con las panteras rosas (unos pastelillos de los 80) y punto.
Lo logré con bastante éxito, todo sea dicho. Desde los 14 años hasta los 30 tuve el mismo peso: 57 kg. Y me veía gorda (ay, lo que hace tener la autoestima baja, por Dios)... Ahora veo las fotos y me digo: "Pero si parece que acabo de salir de un casting para una de esas series de adolescentes que echa la MTV".
Pero luego engordé. Y los kilos se convirtieron en mis compañeros inseparables, mucho más fieles que amigos, pareja, trabajo o cualquier otra cosa en mi vida. Intentaba deshacerme de ellos, pero siempre volvían. Ay, Dios mío, qué rápido volvían. Total, que en plan acordeón me he pasado los últimos 6 años.
Alguien puede pensar que me quiero quitar los kilos porque me veo fea. Pues no: ahora que tengo la autoestima más alta, me gusto. En serio, me gusta la mujer en la que me he convertido. Pero me duelen las piernas a veces y echo de menos ponerme algunos vestidos que tengo en mi armario. No los tiro. Dicen que "la esperanza es lo último que se pierde". Yo creo que los kilos, pero bueno...
Ahora quiero quitarme kilos por salud. Peso 78 kg y, teniendo en cuenta que mido 1.65, estoy a punto de llegar a obesidad. Que conste que tengo una vida completa en todos los aspectos, pero tengo miedo de padecer alguna de esas enfermedades asociadas al sobrepeso. Que es que te quedas muerta cuando ves todo lo que puedes padecer: hipertensión, daños en el corazón, etc... y, el que es peor para mí de todos: la diabetes. Madre mía, si me dicen que no puedo comer dulces, me da un yuyu...
¿Y por qué como?. Pues por ansiedad. Como no me va la marihuana, la única forma de relajarme cuando tengo un contratiempo en la vida es lo que dice el dicho popular :"las penas con pan son menos". Yo he llorado desamores con helado de chocolate, y me he comido suspensos con bocadillos de chorizo. A mí me ayudaba.
Eso sí, como dicen en los anuncios con especialistas: "Esto sólo lo pueden llevar a cabo profesionales". Lo que quiero decir es que si alguien me lee, que no me imite, que está fatal, que luego se pone una de un redondo que no veas. Que cuando tienes 5 años todo el mundo piensa "Oh, qué rica", pero cuando tienes más de 30 tienes dos comentarios recurrentes:
- "Mírala, pobrecita, con lo mona que es y ya va por la talla 48", o
- la típica maruja que se te acerca, te toca la barriga sin decoro (¿cómo se atreve la gente a tocarte con esa caradura?) y te dice: "¿Estás embarazada?. Si cada vez que me han preguntado eso, lo hubiera estado, ya tendría un equipo de fútbol, por Dios.
Lo cierto es que desde que vi "Julie & Julia" yo pensé: "Si la pava ésta puede escribir sobre cómo cocina recetas, yo también podría escribir sobre mis avances y retrocesos y ver si la gente me apoya y logro volver a mi peso". Eso sí, ya no quiero volver a los 57; con estar en 65 me conformo.
Así que mañana empiezo con dos objetivos:
- no probar los dulces
- comer un poco menos
Os parecerá una tontería pero, sólo de leerlo, me dan unas ganas terribles de llorar, os lo juro...
Que tengáis un buen día (lo que queda de él). Ah, por cierto, esta primera entrada se la dedico a mi madre, que fue mi primera dietista. ;)
Veréis: me quiero poner a régimen. No es la primera vez. Creo que cuando tenía 7 años fue la primera vez que me puse a dieta. Eso sí, más que ponerme "me pusieron". Recuerdo que estaba yo jamona, entonces, y mi madre, cuando fui a coger una galleta, con cara seria me dijo: "Mejor no". Mi primera dieta, sí señor.
Después de darme cuenta, a tan temprana edad, de que los alimentos que más me gustaban engordaban (qué putada), empecé a controlar un poco lo que comía. Entonces no existía la bulimia, ni la anorexia. Me explico: seguro que existían, pero no conocíamos los términos. Es igual que la depresión. Mi abuela, que la mujer tuvo muchísimos motivos para estar de bajón, solía decir: "Lo de deprimirse es de ricos; yo no tengo tiempo". Pues aquí pasaba lo mismo: yo controlaba no pasarme con las panteras rosas (unos pastelillos de los 80) y punto.
Lo logré con bastante éxito, todo sea dicho. Desde los 14 años hasta los 30 tuve el mismo peso: 57 kg. Y me veía gorda (ay, lo que hace tener la autoestima baja, por Dios)... Ahora veo las fotos y me digo: "Pero si parece que acabo de salir de un casting para una de esas series de adolescentes que echa la MTV".
Pero luego engordé. Y los kilos se convirtieron en mis compañeros inseparables, mucho más fieles que amigos, pareja, trabajo o cualquier otra cosa en mi vida. Intentaba deshacerme de ellos, pero siempre volvían. Ay, Dios mío, qué rápido volvían. Total, que en plan acordeón me he pasado los últimos 6 años.
Alguien puede pensar que me quiero quitar los kilos porque me veo fea. Pues no: ahora que tengo la autoestima más alta, me gusto. En serio, me gusta la mujer en la que me he convertido. Pero me duelen las piernas a veces y echo de menos ponerme algunos vestidos que tengo en mi armario. No los tiro. Dicen que "la esperanza es lo último que se pierde". Yo creo que los kilos, pero bueno...
Ahora quiero quitarme kilos por salud. Peso 78 kg y, teniendo en cuenta que mido 1.65, estoy a punto de llegar a obesidad. Que conste que tengo una vida completa en todos los aspectos, pero tengo miedo de padecer alguna de esas enfermedades asociadas al sobrepeso. Que es que te quedas muerta cuando ves todo lo que puedes padecer: hipertensión, daños en el corazón, etc... y, el que es peor para mí de todos: la diabetes. Madre mía, si me dicen que no puedo comer dulces, me da un yuyu...
¿Y por qué como?. Pues por ansiedad. Como no me va la marihuana, la única forma de relajarme cuando tengo un contratiempo en la vida es lo que dice el dicho popular :"las penas con pan son menos". Yo he llorado desamores con helado de chocolate, y me he comido suspensos con bocadillos de chorizo. A mí me ayudaba.
Eso sí, como dicen en los anuncios con especialistas: "Esto sólo lo pueden llevar a cabo profesionales". Lo que quiero decir es que si alguien me lee, que no me imite, que está fatal, que luego se pone una de un redondo que no veas. Que cuando tienes 5 años todo el mundo piensa "Oh, qué rica", pero cuando tienes más de 30 tienes dos comentarios recurrentes:
- "Mírala, pobrecita, con lo mona que es y ya va por la talla 48", o
- la típica maruja que se te acerca, te toca la barriga sin decoro (¿cómo se atreve la gente a tocarte con esa caradura?) y te dice: "¿Estás embarazada?. Si cada vez que me han preguntado eso, lo hubiera estado, ya tendría un equipo de fútbol, por Dios.
Lo cierto es que desde que vi "Julie & Julia" yo pensé: "Si la pava ésta puede escribir sobre cómo cocina recetas, yo también podría escribir sobre mis avances y retrocesos y ver si la gente me apoya y logro volver a mi peso". Eso sí, ya no quiero volver a los 57; con estar en 65 me conformo.
Así que mañana empiezo con dos objetivos:
- no probar los dulces
- comer un poco menos
Os parecerá una tontería pero, sólo de leerlo, me dan unas ganas terribles de llorar, os lo juro...
Que tengáis un buen día (lo que queda de él). Ah, por cierto, esta primera entrada se la dedico a mi madre, que fue mi primera dietista. ;)
3 comentarios:
No hay nada como una buena meta y un buen plan para conseguir algo. Cuando trabajaba en publicidad comprendí cómo muchas veces queremos llegar a un sitio pero no llegamos a plantearnos realmente la manera en que debemos alcanzar nuestro objetivo. Conociendo nuestras debilidades, sabiendo con qué valores contamos, nos resultará siempre un poquito más fácil conseguir lo que ansiamos. Te animo con estas palabras en tu camino, despeinada a régimen.
Quizá no te sirva de preferente, pero yo abrí mi blog para obligarme a escribir. Comenzó dando resultados como instrumento creativo: escribía poemas, relatos, curiosidades... Después pasaba el tiempo sin publicar nada y en los últimos tiempos sólo cuelgo vídeos y anotaciones a pelis o conciertos. La meta no siempre es el objetivo. Disfruta y saca provecho del camino, perlica.¡Y disfruta del paisaje!
Ánimo y besos.
PD: "Julie y Julia" me pareció un poco cursilona pero el enfoque era interesante. No te aconsejo ver pelis como esa estando a dieta.
Y, cielo, no hagas nunca caso de preguntas como "¿es que estás embarazada?". A mí en un mismo día me han llegado a decir "¡te estás quedando en los huesos!" y "¿es que estás preñada?". Nunca te fíes de la bondad de los comentarios de ese tipo. ¡Y prepara una buena respuesta!
Muchas gracias, reina. Es un privilegio que tú seas la primera que ha escrito en mi blog. Estoy emocionada a la par que despeinada...jejeje. Un besazo.
Publicar un comentario